Llueve en este
día de otoño
y dejaré que mis hojas caigan aunque mi dolor sea cada vez más fuerte por no tenerte.
Llueve y las gotas corren por los surcos de mi rostro porque no estás aquí.
Por qué será que el otoño no es mi preferido?
Ese despojarse no me gusta, me hace recordar tu ausencia.
Y me despojo de tu voz, me despojo de tu música, me despojo de tu sonrisa, me despojo de vos….vos , vos……

4 comentarios:

  1. Un otoño dentro y fuera de ti, que intenta no despojarse de sus hojas.

    Un nostálgico, bello y sentido paema.

    Un placer leerte Liz, gracias por tu visita.

    Besos

    ResponderEliminar
  2. Las horas tejieron la esmaltina del segundo
    brotaron quimeras de burbujas de oropel,
    revoloteando la brisa estucando mi piel
    el sonido tibio que recorre el placer...

    ResponderEliminar
  3. Hermosa tu ppesía Miguel...gracias

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails

SUEÑOS DE VERANO

SUEÑOS DE VERANO
Poema de mi amigo poeta y escritor, GRACIAS REL !!
Este mar de vencidas flotas invenciblesy botellas sin mensajes
no guarda en su memoria un solo capitán
que le cediera el barco sin suicidios
No guarda nada
Ni siquiera el gesto altivo de los conquistadores
ni la torva ilusión del inmigrante
ni la codicia de sus audaces marineros
trepando arboladuras con largos catalejos
Por este mar desnudo con sus pechos de arena
navega una tragedia que apenas se divisa
en el blando horizonte de la lejanía
Sus ahogados se esconden en la bruma de Islandia
y en sus cabellos luce arcabuces corsariosy lingotes del Inca
Pero en la serena realidad del arte
es apenas un cuadro de intencionado olvido
o un recuerdo piadoso de nuestra historia líquida

Roberto Esmoris Lara

www.quenoseademasiadotarde.blogspot.com
MIRANDO A UN ANIMAL

Principiante compañero
de este viaje al que llamamos Vida…
¿Quién me mira detrás de tu mirada,
a través de esos ojos sin malicia
que avergüenzan a mi mirada humana?
¿Quién te mueve, quién te impulsa, quién te habita?
¿Quién se irá de ti cuando te mueras?
¿Llevando qué experiencias, qué misterios?
¿Para qué simple o profundo aprendizaje
gozas y sufres silenciosamente?
Tal vez sea Dios el que te necesita
para jadear, retozar y acoplarse,
jugar y desangrarse a través tuyo.
Animal, tú que observas este mundo
sin interpretaciones ni prejuicios:
¿Qué realidad es la real? ¿La que percibes
con tus sentidos limpios de opiniones,
o la que mi intelecto juzga cierta?
Tú cumples bien con tu breve destino:
ves cuando miras, oyes cuando escuchas,
estás presente con toda tu esencia.
Tú no te jactas de espiritualidades.
No pretendes ser: eres el que eres.
Apiádate, animal, de mi ignorancia:
tú que vibras a pleno y que te exaltas,
enséñame el secreto de la Vida:
a entregarme con tu misma inocencia
para que Dios me encuentre disponible.


Virginia Gawel




NO USES PIELES

NO USES PIELES